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Transporte aéreo de salmón. Foto: Bravo Seafood.
Transporte aéreo de salmón. Foto: Bravo Seafood.

Noruega: Nuevas exigencias de empaque y etiquetado, por miedo al Covid-19, y tarifas de transporte aéreo cinco veces mayores, están haciendo que los envíos de salmón a China se desplomen. 

Los mercados en el sudeste asiático, como Tailandia, Corea y Japón, están aumentando sus exigencias para la exportación de salmón, ya que tienen menos vacunas y más a menudo tienen nuevas olas de Covid-19.

China es uno de los mercados más importantes de Bravo Seafood y Qiao Chen, responsable de transporte aéreo en la firma noruega, apunta a un momento particularmente desafiante para las exportaciones a la República Popular, donde los productores y empacadores debieron envolver en plástico al salmón fresco, así como etiquetarlo debido al miedo de transmisión Covid-19.

“Los requisitos de las autoridades chinas con respecto a los envases de plástico y el marcado de las etiquetas hacen que sea muy difícil para muchos enviar salmón allá ahora. El aeropuerto de Shanghai está cerrado si el salmón no está marcado y envuelto en plástico. Para nosotros, esta situación ha llevado a que hoy sólo hay un aeropuerto en China al que ahora podemos enviar nuestro salmón”, admite el ejecutivo. 

La situación en China donde, entre otras cosas, puertos y aeropuertos se cerraron repentinamente, sucedió de la noche a la mañana y lo ha hecho difícil para todos. Además, hay escasez de contenedores y transporte.

“Para las empresas de procesamiento y las empresas de envasado, también es difícil cambiar el método de envasado y etiquetado con tanta rapidez. Darle la vuelta a esto de la noche a la mañana no es fácil y queda por ver qué quieren hacer los empacadores y si se adaptan”, dice Chen. 

En tanto, la falta de aviones y capacidad aérea también juega un papel en la gran incertidumbre. También, las nuevas políticas con las que operan ahora las aerolíneas significan que los exportadores tienen que pagar una tarifa de cancelación del 50% -100% cuando el producto no llega. Esto se aplica a la mayoría de las aerolíneas.

“Los vuelos se pueden cancelar el día antes de la salida mientras los peces se dirigen a Gardermoen (aeropuerto de Noruega). El flete aéreo antes era de NOK 10 por kilo a China, ahora ha aumentado a NOK 50 por kilo de salmón. Eso es 40 coronas noruegas más caro”, afirma Chen.

China es un mercado donde principalmente se vende salmón de seis kilos en adelante. Cuando haya una gran cantidad de producto disponible, habrá una presión de precios adicional y tendrá que encontrar nuevas oportunidades en un mercado actualmente complejo, según el responsable de transporte aéreo de Bravo Seafood.

De hecho, las exportaciones de salmón chileno a China entre enero y julio de este año, cayeron 67% en valor hasta US$41,2 millones y 73% en volumen considerando información de Datasalmon, hasta las 7.121 toneladas WFE, mostrando un mercado profundamente deprimido para el mercado nacional.

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