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La experiencia de una Capitana chilena al mando de gran barcaza salmonicultora

Capitana Pamela Mella. Foto: Cedida.
Capitana Pamela Mella. Foto: Cedida.

Chile: Se trata de Pamela Mella, quien está el frente de la embarcación Quellonina II, y que muestra la fuerza con que las mujeres están entrando al rubro marítimo nacional, dominado por hombres. 

Pamela Mella es Capitana de la barcaza Quellonina II, de Naviera Paredes, que presta servicios a la salmonicultura. Partió como Primer Piloto hace cuatro meses y una vez que se tuvieron todas las resoluciones al día, llegó al puesto actual. 

Luego realizó un viaje desafiante al mando: le tocó zarpar de Puerto Montt a Punta Arenas, pasando por Puerto Natales y volviendo al origen, un embarco que duró 45 días. Es, junto a otra colega de la compañía Detroit, la única Capitana ligada a la salmonicultura en Chile para marina mercante. 

En entrevista con Salmonexpert, Mella cuenta que, en sus 15 años de experiencia, le ha tocado ser Capitana en otros proyectos relevantes: en remolcadores de Valdivia, realizando maniobras con barcos mercantes, en iniciativas del Ministerio de Obras Públicas y en varias otras barcazas más, pero Quellonina es la más grande que ha comandado con 1.630 TRG.

“Cuando me plantearon ser Capitana en la barcaza Quellonina II, tomé el desafío, y como conocía al barco y a la tripulación de 14 personas, lo pude realizar correctamente. El desafío fue grande, sobre todo, al pasar el Golfo de Penas, sin embargo tuve un tremendo apoyo de mis colegas y agradezco a Naviera Paredes por la oportunidad, también a mi familia”, indica la profesional. 

¿Cómo fue la recepción de sus colegas hombres? Pamela admite que no existieron problemas, ya que su conocimiento de la tripulación es profundo, “y además llegué a la barcaza con un muy buen carácter, a trabajar con una excelente actitud, no solamente observando lo que ocurre, con lo que el proceso resulto positivamente. El respeto lo gané sin imponer nada”. 

Para la Capitana de Naviera Paredes, el marítimo sigue siendo un rubro de hombres, “y las mujeres debemos adaptarnos a ellos, buscando por supuesto ser un complemento en la labor, pero no es nada complicado, no veo problemas en la relación de género”. 

Sin embargo, Mella manifiesta que el único desafío pendiente en el sector naviero es habitabilidad, para que las mujeres se sigan integrando a la actividad con fuerza, lo que se está implementando en varias embarcaciones a nivel nacional, por ejemplo mediante cabinas que tengan un baño para ellas: “lo demás es parte de mantener un buen trabajo en equipo”.

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