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Centro de cultivo de salmón chileno. Foto: Mowi Chile.
Centro de cultivo de salmón chileno. Foto: Mowi Chile.

Chile: El programa Seafood Watch ya no recomendará marcas o empresas, sino que especies y orígenes sustentables con el océano, lo que desafía a la salmonicultura chilena a trabajar unida para salir de la calificación “Evitar”.

El programa Monterey Bay Aquarium Seafood Watch, que ayuda a consumidores y empresas a elegir productos del mar que se cultivan o se pescan de una forma que apoya un océano saludable, está siendo modificado. En entrevista con Salmonexpert, Ryan Bigelow, gerente principal de la iniciativa, cuenta que ya no se proporcionarán calificaciones a nivel de marca o empresa, sino que la medición se efectuará en el ámbito de especies, método (pesca o cultivo) y ubicación. 

“Tomamos esta decisión por dos razones: primero, en reconocimiento de que, debido a que no estamos proporcionando trazabilidad, debemos ser específicos en nuestras recomendaciones. Por ejemplo, si tuviéramos una recomendación para una empresa, pero esa compañía comenzara a producir de una manera diferente o en una ubicación distinta, nuestra recomendación se vería socavada. Centrarse en cómo, dónde y qué se produce es una mejor solución. Y segundo, con el fin de diferenciarnos frente a las certificaciones ecológicas que proporcionan trazabilidad, asimismo, no calificamos a nivel de marca o de empresa”, explica Bigelow. 

¿Qué significa este cambio para la industria chilena del salmón? Rolando Ibarra, Investigador Principal en Sostenibilidad de la Acuicultura en Monterey Bay Aquarium, señala a Salmonexpert que su producción se realiza en un ambiente compartido entre compañías y centros de cultivo, en ese contexto, “la evaluación a nivel de especie, origen y región permite el trabajo colaborativo para disminuir los eventuales impactos de la actividad sobre diferentes componentes del ambiente. En términos prácticos, incentiva el trabajo colaborativo y permite hacer más eficiente y rápido el proceso de evaluación -scoring- dado que el proceso es a mayor escala”.

Por tanto, de acuerdo con el Médico Veterinario, esta modificación ratifica la necesidad de trabajar colaborativamente en la industria salmonicultora chilena para que el mejoramiento de indicadores sea a una mayor escala. A la fecha, el sector nacional tiene un convenio con Monterey Bay Aquarium y después de un año de intensa labor, “hemos avanzado en tener una ruta de trabajo, la definición de líneas de investigación, un listado de recomendaciones y nuestro primer reporte, que resume la información del uso de antibióticos desde el año 2017 al 2019, el cual está pronto a ser publicado”.

Este trabajo conjunto involucra a 16 productores de salmón chileno, representando al 97% del total de actividad en la industria (100% en salmón Atlántico y 100% en salmón coho), y su línea se basa en dos puntos: disminuir el consumo de antibióticos en 50% al 2025 y llevar al producto nacional a un nivel equivalente de “Buena Alternativa” durante ese año, indica Ibarra. “Para este último punto, existen 10 criterios de evaluación que van desde la disponibilidad y transparencia de la información hasta el impacto de las operaciones sobre la fauna silvestre, pasando por uso de químicos, uso de fuentes sustentables de alimentos, escapes. Cada uno de esos criterios tiene un puntaje asignado y en base a la sumatoria, se define un score final”.

Rolando Ibarra. Foto: Archivo Salmonexpert.
Rolando Ibarra. Foto: Archivo Salmonexpert.

“En el caso del salmón de Chile, existen diferencias entre las especies de cultivo y cada una tiene un proceso de evaluación independiente. Por ejemplo, la trucha arcoíris producida en Chile tiene una calificación de “Buena Alternativa”, el salmón Atlántico y el salmón coho están en categoría de “Avoid” (esto es, “Evitar”). Para pasar a “Buena Alternativa” en el salmón Atlántico hay que mejorar ciertos criterios, pero sobre todo aquellos relacionados con el uso de químicos y específicamente sobre la cantidad e impacto de los antimicrobianos en el ambiente. En el caso del salmón coho, se deben mejorar algunos indicadores y tener mejor evidencia sobre el potencial impacto de sus escapes en la fauna nativa. En definitiva, es posible y muy factible pasar a calificación de “Buena Alternativa” mejorando ciertos indicadores, donde bajar el consumo de antibióticos no es el único, pero es uno de los que más impactan en el score final”, detalla el Investigador Principal en Sostenibilidad de la Acuicultura en Monterey Bay Aquarium.

En tanto, según el Reporte de Sustentabilidad 2019 de AquaChile, desde 2013, el programa Seafood Watch del Monterey Bay Aquarium en Estados Unidos ha catalogado a su marca Verlasso como “Buena Alternativa”, convirtiéndose en el primer salmón Atlántico de cultivo en obtener la calificación. Pese a que dejará de recibirla, Bigelow sostiene que “la mayoría de los productos Verlasso aún serán recomendados por Seafood Watch, ya que tienen certificación ASC”.

James Griffin. Foto: Archivo Salmonexpert.
James Griffin. Foto: Archivo Salmonexpert.

Al respecto, James Griffin, director ejecutivo del Chilean Salmon Marketing Council, manifiesta que “a corto plazo, no es justo para Verlasso, pues ha hecho un excelente trabajo. Hubiera sido bueno que Seafood Watch honrara a esta marca durante la transición, sin embargo, en el largo plazo, este cambio será positivo para la industria chilena del salmón en su conjunto cuando el sector del país se mueva a calificación Amarilla desde el Rojo actual y espero que algún día, a Verde”.

“Seafood Watch continúa trabajando un plan para Chile y esperamos más información antes de fin de año. Para Verlasso, el tiempo dirá cuál es el impacto, pero no creo que sea significativo, ya que tiene un grupo de clientes fuerte y leal: a la gente de Estados Unidos le encanta su salmón”, afirma Griffin respecto a esta modificación en el programa Seafood Watch.

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