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“La salmonicultura debe estar preparada para años más secos”

Dra. Doris Soto, investigadora del Incar. Foto: Francisco Soto, Salmonexpert.
Dra. Doris Soto, investigadora del Incar. Foto: Francisco Soto, Salmonexpert.

Chile: La investigadora del Incar, Dra. Doris Soto, advierte a Salmonexpert que “no creo que la industria chilena del salmón haya tomado tan en serio el tema del cambio climático”.

A inicios de este año, Salmonexpert dio a conocer el estudio “Salmon farming vulnerability to climate change in southern Chile: understanding the biophysical, socioeconomic and governance links”, que muestra la vulnerabilidad de la salmonicultura chilena al cambio climático, siendo las comunas que se verían más afectadas Puerto Cisnes, Cochamó y Quellón.

En ese sentido, una de las autoras del estudio, la investigadora del Incar, Dra. Doris Soto, afirma que la reducción de las precipitaciones y el aumento de la temperatura de la superficie del aire y del mar son los factores más relevantes en el marco del cambio climático frente a la salmonicultura chilena.

Por ello, la Dra. Soto señala a Salmonexpert que la salmonicultura chilena debe estar preparada para enfrentar años más secos, que generan en el cultivo de salmón más frecuentes bajas de oxígeno, con el respectivo estrés para los peces y mayor incidencia de enfermedades, lo que fue reportado en el primer trimestre de 2019 por empresas que publican sus resultados periódicamente.

“No está claro cuánto se debe al cambio climático el fenómeno de las menores precipitaciones, pero claramente estamos en un ciclo que está agravándose por el incremento del CO2 en la atmósfera. Es más probable que esto se vuelva a repetir en los próximos años a que no ocurra, sobre todo en los otoños, además de los veranos en el sur de Chile”, afirma al investigadora del Incar.

“No creo que la industria del salmón haya tomado tan en serio el tema del cambio climático. El estudio que hicimos al respecto muestra una tendencia a la disminución de las precipitaciones, que se arrastra hace más de 20 años, y continúa desarrollándose”, advierte la Dra. Soto.

Sistemas meteorológicos más locales

Por tanto, la investigadora del Incar apunta que el sector debe efectuar un análisis local, a nivel de barrios, para así entender mejor que hay centros de cultivo donde este proceso será más recurrente. “Los aportes de nutrientes de todos los centros de cultivo van a alguna parte, donde la primera ley de la termodinámica dice que la materia orgánica no desaparece, y el mar no es una fuente infinita de procesamiento. Por lo tanto, parte de esa materia orgánica va a consumir oxígeno de los peces en algún momento, en el marco de años más secos”.

Asimismo, la Dra. Soto asegura que la industria nacional del salmón no tiene información suficiente referente, por ejemplo, a los intercambios de aguas de mar y dulce. “Tampoco sobre los vientos, principalmente los que se dan a nivel local y que producen cambios en la circulación del agua y que pueden traer a superficie corrientes con menos oxígeno, afectando a los peces”.

De esta manera, la investigadora del Incar recalca que se necesitan sistemas meteorológicos más locales, con alerta temprana, donde estén todos los centros de cultivo de salmón coordinados, con datos integrados, transparentes y confiables, en una mayor cooperación público-privada. Lo que es importante, a su juicio, en medio del cambio climático.

En tanto, en condiciones de años más secos, mientras menor es la densidad de cultivo, más seguros están los peces, subraya la Dra. Soto. “La tendencia debe ser esa, para una disminución en el estrés de los salmones y que tengan mayor disponibilidad de oxígeno”.

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