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Estudio: uso de pesticidas en el mar induce cambios en la productividad del océano

Foto: Rodrigo Fernández.
Foto: Rodrigo Fernández.

Chile: La Dra. Camila Fernández plantea recomendaciones para evitar que los antiparasitarios utilizados en la salmonicultura afecten la productividad del océano y a especies no objetivo a diversos niveles.

Un estudio realizado por científico del Centro Incar y el Copas Coastal determinó que la exposición de pesticidas usados para el control del piojo de mar en el cultivo de salmones, afectan el desarrollo en estadios de larva de Choromytilus chorus, también conocido popularmente como choro zapato.

En cuanto a la metodología del estudio, la Dra. Camila Fernández, directora del Centro Copas Coastal y uno de los investigadores que fueron parte del estudio, explica que se utilizaron larvas obtenidas de ejemplares adultos de choro zapato que luego fueron incubadas en condiciones de laboratorio para hacer tests de viabilidad y seguir de cerca el efecto que distintos pesticidas y combinaciones de ellos pueden tener a nivel fenotípico y genómico.

Por lo mismo, el rango de concentraciones de los antiparasitarios que utilizaron fueron en línea con las concentraciones reales en campo que se utilizan duran un baño con estos fármacos.

Si bien el efecto no fue visible o resultó en la muerte o malformación de los organismos,  los científicos plantearon la hipótesis de que la exposición a azametifos o deltametrina tendrá un costo metabólico que podría traducirse en funciones metabólicas deficientes en etapas adultas.

“Efectivamente, el único cambio observado en larvas que estuvieron en contacto con pesticidas es una aceleración de su desarrollo. La toxicidad de un compuesto no necesariamente pasa por su letalidad o por malformaciones fenotípicas invalidantes. Pero eso no significa que sea inocuo. Una especie puede ser resistente a un compuesto pero debe pagar un costo metabólico. Eso es lo que observamos aquí. Resistencia no significa inmunidad”, detalla la experta del Centro Copas Coastal.

Lo anterior es de gran importancia, ya que la Dra. Fernández indica que otros estudios más allá del choro zapato muestran que el uso de pesticidas en el mar induce cambios en la productividad del océano y en especies no objetivo a diversos niveles.

“Estos cambios pueden no ser perjudiciales en lo inmediato pero sin duda modifican el ecosistema y eso se debe tener en consideración al momento de coordinar tratamientos”, indica la científica.

Dra. Camila Fernández, directora del Centro Copas Coastal. Foto: Incar.
Dra. Camila Fernández, directora del Centro Copas Coastal. Foto: Incar.

Además de realizar tratamientos antiparasitarios en wellboats, ¿que se podría recomendar a la industria para evitar afectar a especies no objetivo? “La coincidencia de diversos tratamientos en la columna de agua puede exacerbar lo que hemos observado. Sin duda algo que es posible hacer es coordinar, no a nivel de centro, sino a nivel de fiordo o de área el uso y secuencia de compuestos antiparasitarios”, responde la Dra. Fernández.

Además de eso, plantea que es necesario evitar los brotes de caligidiosis, en la medida de lo posible, eligiendo bien el lugar para concesiones en términos de sus condiciones ambientales y oceanográficas.

También sostiene que es importante controlar los factores gatillantes de brotes a gran escala como la densidad de peces dentro de las jaulas y la salud general de los peces. “Eso ayudara también para evitar la resistencia que se desarrolla a menudo en estos compuestos y que compromete su eficiencia”, argumenta la investigadora.

“Sin duda es importante desarrollar nuevos métodos para combatir la caligidiosis que involucren compuestos orgánicos naturales, mejorar la inmunidad y desarrollar vacunas que prevengan los brotes en adultos”, concluye Fernández.

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