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"La salmonicultura está muy motivada en soluciones para la circularidad de los plásticos"

Benjamín González es ingeniero Comercial, Administración y Finanzas de la Universidad Finis Terrae. Foto: Greenspot.
Benjamín González es ingeniero Comercial, Administración y Finanzas de la Universidad Finis Terrae. Foto: Greenspot.

Chile: El co-fundador de Greenspot, Benjamín González, revela que están desarrollando un nuevo rack, tras reutilizar plásticos, que permitirá a los productores de salmón movilizar sus balones de gas. 

El co-fundador de Greenspot, empresa B que busca hacer más eficiente el reproceso de reciclaje de residuos industriales y reciente director de la Asociación Gremial de Industriales del Plástico (Asipla), Benjamín González, habló con Salmonexpert sobre su nuevo cargo, su visión de las empresas salmonicultoras en estos meses y el interés de que sean las regiones el motor de innovación y reemprendimiento en relación al reciclaje.

¿Cuáles han sido los desafíos al asumir este nuevo cargo de director en el Asipla?

Ha sido muy interesante ir conociendo cómo funciona por dentro y cómo podemos ir generando una agenda descentralizadora y una economía circular dentro de uno de los gremios más importantes del país. Yo creo que ese ha sido el principal desafío y me he encontrado afortunadamente con una súper buena recepción a ideas y programas a realizar en conjunto fuera de Santiago, viendo cómo podemos ir motivando a más empresas del rubro a participar de este gremio y de las discusiones a nivel nacional, sobre todo de políticas públicas aplicadas a la valorización de residuos plásticos y la industria misma del plástico.

En relación a la descentralización y a la salmonicultura que se desarrolla en regiones ¿qué temas de ese rubro busca potenciar a través de este cargo?

Básicamente, queremos tratar de movilizar a que las regiones sean capaces de generar instancias de innovación y de emprendimiento: que sean capaces de procesar y valorizar los residuos plásticos, entregándoselos eventualmente en los distintos formatos a las empresas que los consuman localmente, todo esto enfocado en un desarrollo de una nueva economía sostenible y más circular.

Por ejemplo, ser capaces de cada vez ir mejorando las capacidades productivas fuera de las regiones, para que las mismas empresas que producen en regiones puedan consumir productos 100% reciclados o con cada vez mayor porcentaje de reciclado.

En esa línea, ¿cree que en la salmonicultura hay interés por la reutilización de sus plásticos?

SÍ. Nosotros llevamos trabajando en estos cuatro o cinco años y yo veo una industria que está muy motivada en colaborar y en encontrar soluciones asociadas a la circularidad de los plásticos, con el tremendo desafío que tenemos los emprendedores y las PyMEs, con espacio para que se puedan presentar soluciones e ir demostrando que la incorporación de productos con material reciclado no afecta necesariamente las calidades, las usabilidades, ni las funcionalidades de los distintos productos que la industria requiere.

Hay una invitación abierta a colaborar con la industria, a salir de la caja y ver en qué espacios podemos utilizar cada vez mayor cantidad de material reciclado y yo tengo la sensación que la industria tiene mucho ánimo de recibir esas propuestas y sobre todo de apoyarnos.

Este es un trabajo largo en la salmonicultura, ¿pero cree que hoy la salmonicultura es sustentable?

Yo creo que hoy día todo el modelo económico está en un cuestionamiento y nos lo han demostrado los sucesos que hemos vivido en nuestro país, como gentileza de la pandemia en los últimos dos años, donde el modelo completo está cambiando. Hay una serie de industrias importantes que las medimos con los ámbitos actuales tras dos años de pandemia y no eran sustentables o no eran sostenibles, entonces de alguna manera toda esta problemática está empujando a que las empresas tengan que pensar en tres dimensiones o en triple impacto para ser sostenible: en el medio ambiente, en la comunidad y en sus colaboradores y gracias a que hacemos bien esas pegas, se generan réditos financieros y no al revés, que porque se generan réditos financieros tengamos buenas prácticas con el medio ambiente y la comunidad.

Mi sensación es que toda la industria -y todas las industrias- ya están viendo eso y lo ven como algo absolutamente necesario para ser sostenibles en el tiempo: esto no sólo implica ser consistentes con políticas de medio ambiente, sino que una mirada un poco más amplia en que el medio ambiente es una parte fundamental y es la llave que te permite generar progreso.

Desde Greenspot ¿tienen planes de economía circular con más productos de la salmonicultura?

Sí: hemos estado trabajando en racks, composteras más pequeñas que estamos empezando a desarrollar y la incorporación de diversos aditivos que permitan mejorar la calidad del material reciclado para las distintas usabilidades. Estamos trabajando un nuevo rack que va a permitir a las empresas movilizar sus balones de gas típicos de los yales, de las grúas horquillas, lo que estamos trabajando junto a Blumar, además de un par de iniciativas que de aquí a fin de año van a ir saliendo.

Es el camino que tenemos trazado para delante: nosotros queremos crecer y seguir trabajando cada vez más material plástico reciclado y hacerlo en las regiones, para que sea sostenible y emitamos menos CO2, pero a la vez, también cada vez ir generando más productos, siempre en colaboración con las empresas. Eso para nosotros es clave, porque como emprendedores y como PyMEs, necesitamos el apoyo de las empresas para poder desarrollar estos productos, los que sin duda están cambiando el paradigma del reciclaje en Chile.

¿Y qué productos están creando con los plásticos de la salmonicultura? ¿Tienen algún proveedor nuevo?

Hace poco comenzamos a trabajar con Cermaq, con ScaleAQ y con varias empresas la verdad; se está sumando Salmones Austral ahora y cada cierto tiempo estamos trabajando con distintas compañías, tanto para recibir como para desarrollar productos. Interesante también es la alianza que estamos empezando a desarrollar con AmiChile y se están integrando también a nuestra cadena de valorización de residuos en forma local distintas empresas.

Entonces, de alguna manera este concepto -de que hay empresas serias que son capaces de levantar el estándar y hacerlo de súper buena forma a nivel local en la región- está empezando a permear y tener más adeptos y, de alguna manera, están empezando a desaparecer prácticas mejorables, como por ejemplo, los remates de residuos plásticos, donde se pierde la trazabilidad de qué pasa con ellos, con el plumavit sobre todo. Así que poco a poco hemos levantado el estándar y generado una alternativa potente para que más empresas se sumen.