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José Miguel Burgos, exdirector nacional de Sernapesca, actual investigador de la Universidad de Chile y consultor de Acuiestudios. Foto: Archivo Salmonexpert.
José Miguel Burgos, exdirector nacional de Sernapesca, actual investigador de la Universidad de Chile y consultor de Acuiestudios. Foto: Archivo Salmonexpert.

*Columna de opinión para Salmonexpert de José Miguel Burgos, exdirector nacional de Sernapesca, actual investigador de la Universidad de Chile y consultor en Acuiestudios.

Los anuncios del Gobierno en el marco de Aquasur y en el Parlamento, en torno a una nueva legislación para la acuicultura, probablemente volverán a poner en la discusión el tema de cómo queremos que se desarrolle esta actividad tan importante. La industria salmonicultora nacional atraviesa por buenos momentos y quizás es la oportunidad de discutir sobre cómo debe operar en los próximos años.

Esto se dará probablemente en medio de la discusión sobre la legislación pesquera nacional (ley Larga de Pesca)  y  en el marco de que Chile será sede de la mayor cita mundial de Naciones Unidas sobre el cambio Climático (Cop 25).

Como esta discusión se dará en el Parlamento y concurrirán los diversos grupos de interés a manifestar sus posiciones, legitimo proceso en democracia, uno debe preguntarse o más bien aventurarse, dada la información existente, en qué temas podría centrarse.

Probablemente nos concentremos en discutir sobre los desafíos para el país en el futuro en materias de sustentabilidad ambiental (muchos hoy hablan de la resiliencia ambiental) del proceso productivo, la contribución de la industria al desarrollo regional, la interacción con otras actividades económicas, cambio climático, trabajo y sin duda en la dimensión y crecimiento de este sector.

En este artículo quisiera compartir con ustedes algunos de los aspectos medioambientales que a mi juicio estarán en la discusión. El gran tema será sostenibilidad.

Hoy en nuestro Parlamento se encuentran iniciativas de ley que nos llevan a discutir sobre los desechos (fecas y alimentos no consumidos sobre el fondo marino de las concesiones de acuicultura), nuevas regulaciones para los escapes de peces  y otra sobre antibióticos, que de alguna manera ya adelantan la discusión.

Por otra parte, en el mundo los organismos internacionales debaten una serie de conceptos que sin duda se incorporarán en esta discusión y quisiera brevemente referirme a ellos:

Economía circular

La economía circular es un concepto económico que se incluye en el marco del desarrollo sostenible y cuyo objetivo es la producción de bienes y servicios al tiempo que reduce el consumo y el desperdicio de materias primas, agua y fuentes de energía.

De acuerdo con lo que Fundación Chile plantea, la idea de este modelo es que los productos o materiales usados a nivel industrial puedan ser recuperados y reutilizados de diversas maneras. Esto basado en principios como preservar y mejorar el capital natural del medio ambiente, optimizar el uso de los recursos y su vida útil, y fomentar la eficacia del sistema.

Aquí vemos una oportunidad y un desafío. Hoy la industria utiliza apropiadamente las mortalidades, convirtiéndolas en ensilaje, aceite y harina de pescado y existe experiencia de reciclaje de materiales de plásticos y metales, pero sin duda se puede seguir avanzando.

Es un desafío el pensar en cómo incorporar bajo este concepto de economía circular otros cultivos que aprovechen los nutrientes contenidos en las fecas y alimento que caen al fondo del mar y producir energía, oxígeno y otros servicios medioambientales como así más oportunidades de empleo.

Crecimiento Azul / Economía Azul

Para La FAO, el Crecimiento Azul es un enfoque estratégico e innovador para mejorar el uso de los recursos acuáticos y al mismo tiempo aumentar los beneficios sociales, económicos y ambientales para las comunidades que dependen de la pesca y la acuicultura.

Los objetivos de la Iniciativa de Crecimiento Azul son maximizar los beneficios económicos y sociales, reduciendo al mínimo la degradación del medio ambiente causada por estos sectores. Estos objetivos están rigurosamente alineados con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (con apoyo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: ODS).

Nuevamente se nos plantea un tema que la industria acuícola nacional se encuentra avanzando, pero que probablemente debe hacerse más visible y sostenido en el tiempo y formar parte de las estrategias de las compañías (muchas de las cuales ya están trabajando en ello).

Sin duda el tema medioambiental será de gran debate  y la industria debe seguir trabajando en cómo fortalecemos las prácticas y los sistemas para evitar los escapes, cómo mejoramos la recuperación de los ejemplares escapados, entre otros aspectos.

Finalmente, toda esta discusión debe desarrollarse con la mayor información científica posible, de modo que las afirmaciones o posiciones se hagan en base a un debate basado en datos sólidos, que sin duda será complejo, pero vendrá.

Invertir en ciencia y tecnología es necesario y debería ser parte de las estrategias del Gobiernos y las empresas  en un trabajo que pueda ser compartido, recogiendo las visiones tanto de los actores productivos, prestadores de servicio, autoridades, universidades y la sociedad civil.