Saltar al contenido principal

Un emprendimiento que le da nueva vida a los residuos industriales acuícolas

La capacitación de los colaboradores ha sido fundamental para segregar y disponer los residuos recolectados. Foto: Cyclone Audiovisual.
La capacitación de los colaboradores ha sido fundamental para segregar y disponer los residuos recolectados. Foto: Cyclone Audiovisual.

Chile: Desde sus inicios con un bote, a tener tres embarcaciones para limpiar playas en la Región de Aysén, Pescaysén presta un servicio primordial para el cuidado del medio ambiente.

Katia Inostroza define a Pescaysén como una historia de amor. Conoció a su esposo, dirigente de la pesca artesanal de Puerto Aysén y toda la vida dedicada al mar, siendo ella ejecutiva de una empresa de telecomunicaciones.

“Hace cinco años, surge una reunión gestada por SalmonChile, para crear una alianza entre la pesca artesanal y la industria salmonicultora, para limpiar aquellas áreas del litoral, lo sumideros naturales donde la industria no tenía la obligación legal de limpiarlos porque no están dentro de su perímetro de producción. Entonces, le ofrecieron a mi marido comenzar con este trabajo en un área de Islas Huichas, en Puerto Aguirre”, comenta la fundadora de Pescaysén a Salmonexpert.

Katia cuenta que los inicios fueron complejos, porque había cierta incredulidad y resquemor, particularmente desde la pesca artesanal, por estar apoyando a la salmonicultura. “Al pasar el tiempo, yo veía que el proyecto era lindo y comencé a reemplazarlo en algunas reuniones ya que él estaba trabajando. Esa fue la oportunidad para salir de mi zona de confort, ir a terreno, navegar y darme cuenta de que había otro mundo, el inicio de algo mucho más grande. Es así como dejé mi trabajo, y nos avocamos a la tarea de formalizar la empresa y prestar el servicio de limpieza de playas”.

En un comienzo, tenían un bote en la que cabía una boya. “No era muy eficiente. Pero pudimos juntar los recursos, adquirir una lancha de 15 metros, y contratar colaboradores. Para ello, nos involucramos mucho con la comunidad, para nivelar estudios y tener todo acorde a la normativa de la Armada para poder armar nuestro equipo de trabajo”, destaca Katia.

Al poco andar, vieron la necesidad de crecer para poder prestar un mejor servicio, por lo que adquirieron otra embarcación. “Nuestro hijo mayor, que es Publicista, nos instó a que nuestro trabajo teníamos que mostrarlo a la industria y cuando surge el PTI Fiordos y Canales de Aysén, fuimos los primeros en presentar nuestra idea, ya que el objetivo era potenciar a los proveedores de la Región de Aysén. Así nos involucramos con Corfo, nos acercamos más a la industria, teníamos dos contratos de servicios y pudimos comprar una barcaza”.

Así, el objetivo de Pescaysén se torno más robusto, capacitando al equipo de trabajo en relación con la recolección de residuos, a segregarlos en playa porque no hay un vertedero industrial en Aysén.

Barcaza para limpieza de playas. Foto: Cyclone Audiovisual.
Barcaza para limpieza de playas. Foto: Cyclone Audiovisual.

“La disposición de los residuos, particularmente la planzas de HDPE, también fue compleja, porque no había lugar para ello. Por eso, postulamos a un proyecto Corfo para adquirir un triturador muy innovador con el que comenzamos a reducir volúmenes y segregar el material”, indica Katia.

Cuenta también que en abril pasado iniciaron la limpieza en Islas Huichas, pero comenzaron por las zonas pobladas de Puerto Aguirre, Caleta Andrade y Estero Copa. “Siempre se limpia el litoral, pero no la isla. Y recolectamos cerca de 80 toneladas de residuos, básicamente domiciliarios, desde refrigeradores hasta zapatos. Por otra parte, nosotros estamos trabajando en un sector aledaño denominado Seno Elisa que es un sumidero natural, y sólo este mes hemos recolectado 120 toneladas de residuos industriales de la industria salmonicultora”.

Áreas de limpieza

Actualmente, Pescaysén tiene cuatro contratos vigentes de limpieza de playas y prestando servicios con tres embarcaciones, la última adquirida recientemente y que tiene habitabilidad para 15 personas. “Somos más rápidos y eficientes, nos distribuimos en áreas, calendarizamos las limpiezas, las barcazas retiran los residuos, los disponen y en la planta trituramos todo lo que es plástico, botellas y se compactan latas. Así, sólo el 8% de todo lo que se retira llega a vertedero”.

Las cuadrillas están 20 días limpiando una zona. Foto: Cyclone Audiovisual.
Las cuadrillas están 20 días limpiando una zona. Foto: Cyclone Audiovisual.

Las cuadrillas de trabajo están 20 días en un sector haciendo limpieza y Franco, el hijo mayor de Katia, presta un servicio audiovisual, el cual mediante imágenes de dron presenta el antes, durante y después de la limpieza, con el objetivo de mostrar resultados concretos.

“En cuanto a los sectores que limpiamos, participamos en el programa del Consejo del Salmón ‘Juntos limpiamos nuestras costas’, que se hace cargo de sectores que históricamente han sido sumideros naturales de residuos, aunque no haya centros de cultivo cercanos. Nosotros nos ganamos la licitación y somos responsables de la limpieza de las costas de Islas Huichas. A SalmonChile también prestamos servicios de limpieza de sumideros naturales, y estamos trabajando en una ECMPO ubicada al ingreso del Fiordo Laguna San Rafael”, expone Inostroza.

El valor del plástico

En este desarrollo de la empresa, se asociaron con Michel Compagnon, de “Atando Cabos” y vieron que la trituración de los plásticos no sólo era reducir volumen, sino que era un negocio. “Cargamos un camión con 27 toneladas de pellets de plástico y se vende por kilo, lo que nos permite financiar los costos de la planta y los operarios. Es así como comenzamos a ofrecerle a la industria otra alternativa, no solamente ir a limpiar la playa, sino que entregarle certificados de disposición de sus residuos”, señala Katia.

A través de capacitaciones, asesorías e investigación, Katia indica que próximamente podrán ofrecer a la comunidad un producto de valor a partir de los residuos que recolectan. “Ya enviamos las muestras, conociendo la densidad y comportamiento de los plásticos para poder darle otra vida, otra oportunidad”, puntualiza la fundadora de Pescaysén, agregando que “esto no es sólo juntar basura, es buscar materia prima, transformarla, darle valor, que sea un proyecto colaborativo, que genera recursos, que da empleo y mejora la calidad de vida de la comunidad”.

Lea también: