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Variables productivas serían claves en la dinámica de infección de Caligus

El estudio también planteó que el parásito no está siendo controlado, posiblemente debido a la pérdida de eficacia de algunos tratamientos.
El estudio también planteó que el parásito no está siendo controlado, posiblemente debido a la pérdida de eficacia de algunos tratamientos.

Chile: Así concluyó un estudio realizado en la región de Los Lagos, donde el peso promedio de los peces resultó ser el factor más importante para mantener el parásito dentro del sistema productivo.

La relación entre el salmón y el piojo de mar en los centros de cultivo podría verse afectada por varios componentes y sus interacciones, sin embargo, la dinámica de infección de Caligus rogercresseyi en Chile todavía no está del todo identificada.

Por lo tanto, existe la necesidad de un análisis epidemiológico que permita desarrollar modelos más complejos de la dinámica de la población de C. rogercresseyi que ayuden a definir estrategias de prevención y control.

A raíz de lo anterior, un estudio realizado por investigadores de la Universidad Austral de Chile, el centro de Investigación en Dinámica De Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (Ideal) y la empresa Marine Harvest, analizó el efecto de la acuicultura, las prácticas sanitarias y las variables ambientales sobre la abundancia de hembras ovígeras y estadios juveniles de C. rogercressegy.

Para ello, utilizaron los datos de abundancia media de estadios juveniles y hembras ovígeras, por pez y por centro, del Instituto Tecnológico del Salmón. Los datos correspondieron a información entre los años 2012 y 2015 de 23 centros de cultivo de salmón Atlántico pertenecientes a siete empresas en las ACS 10a, 10b y 17a, región de Los Lagos.

Luego de crear un modelo para explicar las abundancias medias, sus resultados mostraron que las variables productivas (centro, número de peces por centro, peso promedio, biomasa por centro, empresa y año productivo) son los impulsores más importantes para mantener el piojo dentro del sistema de cultivo, “donde el peso promedio de los peces es el factor más importante para explicar la abundancia de juveniles y hembras ovígeras”, señalaron los autores.

Localización de las ACS incluidas en el estudio. Fuente: Mancilla‐Schulz y col., 2019.
Localización de las ACS incluidas en el estudio. Fuente: Mancilla‐Schulz y col., 2019.

También identificaron que todavía hay un control deficiente sobre la diseminación del Caligus entre los centros, ya que poseen diferencias en las prácticas productivas y sanitarias que dificultan dicho control.

A lo anterior, agregaron que “en las tres ACS analizadas, C. rogercercseyi no está siendo eficazmente controlado y los juveniles persisten en el sistema a pesar de los esfuerzos realizados para controlar las hembras ovígeras mediante baños. Esto también indica que algunos los fármacos utilizados han perdido su eficacia”.

A modo de recomendación, plantearon que:

  1. Una mejor comprensión de las prácticas acuícolas y el efecto del vecindario ayudará a mejorar el control de C. rogerecresseyi.
  2. A mediano plazo, será necesario implementar herramientas no farmacológicas contra el piojo de mar, como baños con agua dulce, faldones y tratamientos mecánicos.
  3. Se deben desarrollar nuevas regulaciones, por ejemplo, aumentar la distancia entre los centros para evitar la transmisión del Caligus, lo que también ayudará a mejorar el Manejo Integrado de del parásito en Chile y reducir su impacto sobre otros patógenos.

Todo lo anterior “mientras se continúa trabajando en nuevos enfoques para modelar la dinámica poblacional del piojo de mar”, concluyeron.

Revise el estudio completo aquí.