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Aysén: Proyecto busca validar a escala comercial acuicultura multitrófica

Hernán Rebolledo, representante región de Aysén de SalmonChile. Foto: Karla Faundez, Salmonexpert.
Hernán Rebolledo, representante región de Aysén de SalmonChile. Foto: Karla Faundez, Salmonexpert.

Chile: La iniciativa conjunta entre SalmonChile, Universidad de Aysén y Blumar, probará la rotación del cultivo de salmones y algas en una misma concesión, para una actividad sustentable.

Gracias a recursos provenientes del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC), del Gobierno Regional de Aysén, desde este año ya se encuentra en su desarrollo preliminar el proyecto “Acuicultura multitrófica integrada en la región de Aysén”, el cual es ejecutado por SalmonChile, la Universidad de Aysén y Blumar.

De acuerdo con lo informado a Salmonexpert por el representante región de Aysén de SalmonChile, Hernán Rebolledo, con este proyecto, que tiene una duración de dos años “lo primero es ver el impacto de la acuicultura multitrófica, con un proyecto piloto, pero a escala comercial”.

Según el documento de postulación a la iniciativa, la acuicultura multitrófica integrada se define “como la producción de especies de diferentes niveles tróficos y con funciones ecosistémicas complementarias, de manera tal que permita que los alimentos y residuos, nutrientes y subproductos no consumidos de una especie sean capturados y convertidos en biomasa por otros” (Troell, et al., 2003).

“Lo que nosotros queremos es probar efectivamente la interacción de un cultivo intensivo, en este caso salmones, con cultivo intensivo de algas, como luga roja y negra”, detalló Rebolledo. El objetivo principal, de acuerdo al ejecutivo, es hacer de esta actividad una acuicultura sustentable en todos sus términos, “ya que tiene una característica social, porque involucramos a pescadores artesanales que tienen experiencia en otros proyectos FIC de cultivo de algas”.

Por otro lado, desde el punto de vista ambiental, “el rol que cumple el proceso con las algas es absorción de carbono y el tema de la regulación de la competencia interespecífica a través de la fotosíntesis con el bloom de algas, queremos probar ese tema. Y desde el punto de vista económico, porque finalmente va a ser una inyección en ese ámbito, porque queremos que el cultivo de algas sea de carácter comercial también”.

Gerente de Salmones Blumar, Pedro Pablo Laporte. Foto: Archivo Salmonexpert.
Gerente de Salmones Blumar, Pedro Pablo Laporte. Foto: Archivo Salmonexpert.

Por su parte, el gerente de Salmones Blumar, Pedro Pablo Laporte, explicó a Salmonexpert las motivaciones de participar en esta iniciativa que reúne a distintos actores, tanto del mundo privado, academia y pesca artesanal.

¿Por qué Blumar decidió ser parte de esta iniciativa?

Nos pareció una iniciativa interesante de desarrollo sustentable que combina la operación de las concesiones, con la rotación de especies de cultivo y el trabajo con comunidades locales de pescadores artesanales y la universidad.

¿Cuáles son los objetivos que ustedes pretenden con el desarrollo de este proyecto?

Establecer un modelo de operación que sea un win – win para las partes involucradas, permitiendo operar las concesiones acuícolas que no estén en uso tradicional con otra actividad productiva (cultivo de algas) que logre ser rentable, sustentable (fijación eventual de nutrientes), e interesante para las comunidades con que operemos.

¿En qué ha contado específicamente el rol de Blumar en este proyecto?

Coordinar el proyecto con todos los estamentos involucrados, aportando los antecedentes y evaluaciones preliminares que permitan llevar a cabo este proyecto, para validar los supuestos y pasar a una etapa de consolidación de este modelo de operación.

Cronología

Con el fin de interiorizarse más en el tema, el año pasado los involucrados en el proyecto de Blumar, SalmonChile y los pescadores artesanales, realizaron una gira a Japón, donde pudieron ver el uso de la tecnología ocupada en dicho país para el cultivo de algas para consumo humano.

En cuanto a cómo se irá desarrollando in situ el proyecto, Rebolledo explicó que “primero haremos una línea base de un centro de cultivo que ojalá esté iniciando la fase productiva, que son alrededor de 18 meses. Línea base del medio en términos de lo que exista: algas, antecedentes oceanográficos, bioquímicos. Haremos campañas estacionales, tomando datos de sustrato, de materia orgánica, e ir viendo cómo se van comportando a medida que avanza el proyecto”.

Rebolledo explicó, además, que están en proceso de identificar el área o centro de cultivo con el que trabajarán, para “partir con la primera campaña que será estival”.

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