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*Columna de opinión para Salmonexpert de Zacarías Sharon, socio fundador de TecNovum.

Para entender las nuevas tendencias en la producción de alimentos, es necesario considerar algunas máximas, que si bien no son novedosas, siguen siendo vigentes para un desarrollo sostenible.

En libro “el circolo de cierra” (1971) del padre de la ecología Barry Commoner, se presentan cuatro leyes para un desarrollo sostenible y de las cuales destacaré dos de ellas:

  • Todo debe ir a parar a alguna parte. No hay "residuos" en la naturaleza y no hay un "afuera" adonde las cosas puedan ser arrojadas.
  • En la naturaleza, “no existe el tenedor libre”. La explotación de la naturaleza inevitablemente implicará la conversión de los recursos de formas útiles en inútiles.

Hoy estamos siendo testigos de un gran número de iniciativas y proyectos que apuntan en esta dirección, la sostenibilidad y el eficiente uso de los recursos ya no es una moda, y requieren de una comprensión más profunda, en donde la declaración de intenciones y la conciencia, por sí solas, dejaron de ser suficiente.

En el último año, más de 12 países europeos ya han firmado el Pacto Verde, que apuesta por la digitalización, la descarbonización y la resiliencia, para que se transformen en la gran palanca para la recuperación tras la crisis provocada por la pandemia. El llamado es ampliar las inversiones, especialmente en los campos de la movilidad sostenible, las energías renovables, la investigación e innovación, la recuperación de la biodiversidad y la economía circular.

En esa hoja de ruta, la tecnología juega un papel fundamental como catalizador de todas las transformaciones necesarias para combatir el cambio climático, para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) marcados por la ONU y como principal motor de la economía verde, para lo que es necesario que apuesten por ella de la mano tanto el sector público como el sector privado, con un papel cada vez más protagónico del sector privado para hacer frente a este problema global.       

El Big Data y el Internet de las Cosas, son dos tecnologías fundamentales en la lucha contra el cambio climático, ya que son la base para el desarrollo de soluciones inteligentes que aseguren un crecimiento económico sostenible a nivel global.

Analizar esta dinámica en la producción acuícola mundial utilizando Inteligencia Artificial podría darnos nuevas pistas sobre cómo rediseñar los modelos productivos para un eficiente uso de los recursos, transformando sectores económicos más rentables y con una menor huella ambiental.

No se trata sólo de contaminar menos, se trata también de generar nuevos negocios verdes que busquen la sustentabilidad de nuestro planeta. Hoy en día, existe una gran oportunidad para Start-up dedicados al Internet de las Cosas, Big Data e Inteligencia Artificial, que desarrollen nuevos servicios que permitan a las industrias ser más verdes, con nuevos modelos de negocios que permiten un crecimiento orgánico y el desarrollo de nuevos negocios cuidando el medio ambiente.

Para el 2021 tendremos 5 billones de artefactos transmitiendo data en tiempo real, esta realidad es permanente y es incapaz de ser modelada y procesada por una computadora, por lo tanto “el secreto del Big Data esta en dejar de modelar”.

Si ponemos de ejemplo el petróleo, y comenzamos a conjugar aquellas variables que afectan su precio y la predicción de su comportamiento como, el stock del crudo, conflicto en medio oriente, desastres naturales, nuevos acuerdos en la OPEP, y hasta un Tweet de Donald Trump, podrían afectar por completo nuestros modelos. Entonces, ¿creemos realmente que contamos con la capacidad de modelar un evento futuro a partir de elementos tan diversos y distantes?

En vez de esforzarnos en conocer la complejidad de cómo funcionan estos modelos, resulta más útil entender cómo utilizar el stream de Data, en donde el Big Data no es otra cosa más que la capacidad de agregar “ceros” y “unos” sobre el mundo de los átomos, de manera tan fácil de digerir que nos va a permitir ver muchísimo más.­­­­­­­­­­­­­­­

Con esa visión, en Tecnovum ha desarrollado soluciones tecnológicas para vigilar el clima, la calidad de agua y el suelo en las industria más representativas del sur de Chile como son la acuicultura y agricultura, en servicios que tienen una directa relación con el desempeño del negocio, la eficiencia de los recursos y el cuidado el medio ambiente.

Durante estos años, hemos aprendido a combinar tecnología, conocimiento y data de calidad para impulsar la transformación de los procesos productivos.

Contamos actualmente en el mercado con:

  • IOW – Internet of Water: Monitoreo en tiempo real de la calidad de agua (vertientes, pozos, RAS, ríos, mar, etc.).
  • Climatix: Meteorología en línea y pronósticos satelitales para alertas tempranas.
  • Climatix(AGRO): Monitoreo en línea de suelos, balance hídrico, eficiencia en uso de agua y energía en riego.