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En Chile: Así operará el tratamiento de shock térmico contra el Caligus

Tratamiento mecánico para desparasitación del salmón Optilicer. Foto: Optimar.
Tratamiento mecánico para desparasitación del salmón Optilicer. Foto: Optimar.

Chile: Las empresas realizarán análisis de estrés en los salmones a distintas temperaturas con el sistema Optilicer, buscando no afectar el bienestar de los peces afectados por piojos de mar.

El Caligus se ha transformado en un dolor de cabeza para los salmonicultores chilenos, y es por eso que, además de los antiparasitarios, el peróxido de hidrógeno y los baños con agua dulce, el sector probará la eficacia de los tratamientos mecánicos para combatir los piojos de mar y así mantener controlado este problema durante todo el ciclo de cosecha.

Y uno de ellos es el sistema de shock térmico contra el Caligus, Optilicer, el cual llegó recientemente a Chile desde Noruega enviado por la empresa Optimar y está siendo instalado por CPT Empresas Marítimas en una barcaza multipropósito, con el fin de quedar listo para ser utilizado por la industria del salmón durante los primeros días de enero de 2020 en las regiones de Los Lagos y Aysén.

Al respecto, Nicolás Mardones, subgerente de Salmones en CPT Empresas Marítimas, manifiesta a Salmonexpert que este sistema es el que se utiliza más en Noruega. Casi el 60% de los tratamientos son térmicos. Cuando empecemos tenemos pensado hacer análisis de estrés en los peces a distintas temperaturas, y con eso acotaremos la incertidumbre”.

Lo anterior, dado que Noruega está en proceso de eliminar los tratamientos de shock térmico contra los piojos de mar, pues afectarían el bienestar de los peces. En ese sentido, Pedro Pablo Laporte, gerente de Salmones Blumar, indica que “el Optilicer actúa por dos efectos: flujo de agua a presión y  delta de temperatura, donde ambos logran despegar el piojo de mar del pez, haciendo posible su captura vía filtrado del agua con filtros adecuados. Ambos efectos producen el resultado esperado, por lo que en caso extremo, habrá que probar si sólo el efecto agua a presión es suficientemente bueno para justificar el equipo. El baño con agua a presión no ha reportado ser dañino ni estresante para los peces”.

Asimismo, Laporte señala que la especie noruega de piojo de mar es distinta a la chilena, por tanto “es muy factible que reaccione diferente con la temperatura siendo más o menos susceptible, con lo que podría darse que los piojos de mar chilenos sean más susceptibles al cambio térmico, no llegando a temperaturas que sean un problema para los peces. También se ha descubierto que más que la alta temperatura del sistema, el diferencial de temperatura es lo que produce en gran parte el desprendimiento del piojo de mar (se descompensa con el cambio térmico abrupto), y en ese sentido, el equipo tiene cómo regular no solamente el delta, sino también la temperatura final, por lo que cualquier efecto nocivo es posible evitarlo con esta flexibilidad”.

“Es importante destacar que las pruebas son justamente para evaluar todos estos factores, para ver si Optilicer u otra de las tecnologías que se analizarán resultan ser efectivas contra nuestro piojo de mar, Caligus, y por supuesto, si son adecuadas para evitar problemas de wellfare en los peces, pues sin duda el velar por la calidad de los mismos es parte esencial de nuestro proceso”, recalca Laporte.

En tanto, Manuel Arriagada, gerente general de Salmones Camanchaca, explica que “el sistema Optilicer es dual, que opera por diferencial térmico, es decir, puede operar en agua caliente o en agua fría. La idea es determinar, para el caso de agua caliente, cuál es la temperatura óptima para el caso del sealice chileno, y según eso analizar si se genera algún problema de wellfare”.

Por su parte, Gastón Cortez, gerente general de Salmones Austral, asegura que “estos equipos están a prueba, justamente para ver no solamente su efectividad en el control del Caligus sino también para evaluar el efecto en los peces”, lo que implica su bienestar animal.

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