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Raúl Hermosilla, gerente de Personas en Blumar. Foto: Blumar.
Raúl Hermosilla, gerente de Personas en Blumar. Foto: Blumar.

*Columna de opinión para Salmonexpert de Raúl Hermosilla, gerente de Personas en Blumar.

Los dos últimos años, Chile y el mundo han vivido momentos inéditos e impensados. La crisis social y la pandemia significaron un punto de quiebre que nos ha afectado en diferentes ámbitos, llevándonos a reflexiones profundas sobre la vida en sociedad. Más allá de los matices, estos episodios han desencadenado conversaciones necesarias y han requerido tomar decisiones que ponen lo humano en el centro.

En el ámbito empresarial, estos momentos han impactado a las áreas de recursos humanos de todas las compañías. En Blumar, los enfrentamos cambiando nuestra mirada, abriéndonos y lejos de las trincheras. Tras el 18-0 fortalecimos nuestra política de puertas abiertas y nos reunimos directamente con gente de diferentes ámbitos, para entender el real sentido y percepción que tenía el estallido para cada una. Y confirmamos que muchas de las demandas estaban relacionadas con la dignidad y con el buen trato, dos ámbitos que son parte de nuestra forma de trabajar con las personas.

Poner a las personas al centro no debe ser sólo un discurso. Significa trabajar con transparencia y verdad, ya que es la única forma de generar relaciones de confianza con nuestros colaboradores, especialmente con los  dirigentes sindicales. Escuchar y dialogar son acciones necesarias no solo en términos éticos, sino que además son los únicos caminos para entender los anhelos y las necesidades de las personas.

El diálogo constructivo y transversal con las personas nos ha permitido promover buenas prácticas, como el fomento de la formación continua, donde los dirigentes sindicales participan en diplomados y cursos que les entregan conocimientos de legislación laboral, financieros y de negociación, entre otros. Asimismo, hemos fortalecido la preparación de ejecutivos y jefaturas en materias de liderazgo, para que ellos sean los portavoces de los valores de Blumar. Los buenos líderes entregan buen trato a las personas y propician un mejor clima laboral.

Poner a las personas en el centro también fue la mejor estrategia para enfrentar la pandemia, que ha sido muy dura para todos, tanto personal como laboralmente. Para Blumar ha significado un aprendizaje continuo. Nadie sabía ni entendía muy bien esto hace un año y como empresa tuvimos que poner rápidamente los pies en la tierra.

El primer contagio en un turno hizo que nos diéramos cuenta de la gravedad de este asunto y que debíamos involucrar a toda la compañía, desde Caldera hasta Magallanes, y en todas sus áreas, para la implementación y administración de medidas preventivas para evitar los contagios.

Hemos puesto la prevención y el bienestar de nuestros colaboradores como premisas para la continuidad operacional. Y, al igual que las soluciones para nuestros negocios, echamos mano a la innovación para enfrentar esta crisis mundial. Creamos un servicio telefónico para acompañar a los trabajadores que manifestaran malestares relacionados con el Covid-19, se implementaron buses para que nuestros colaboradores no tuvieran que ocupar el transporte público y llevamos a cabo convenios con centros de salud para fomentar el testeo y la telemedicina.

El estallido social y la pandemia han sido crisis que nos han hecho replantearnos muchísimas cosas. La honestidad, la transparencia, la lealtad, el compromiso, la responsabilidad y el espíritu constructivo son los pilares que nos guían hacia el futuro, porque son parte de los atributos que definen a nuestra gente. Y nuestra estrategia apunta a tomar esos valores para generar un crecimiento equilibrado y justo, donde nadie se quede atrás.

Estamos muy orgullosos de lo que hemos realizado durante este tiempo, pero sabemos que aún nos faltan cosas por hacer. No podemos tener las respuestas para todos los desafíos del futuro, pero sí estamos seguros de que tenemos la metodología adecuada para enfrentarlos: escuchar para entender y actuar, para poner lo humano en el centro.