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Salmón coho, adulto, agua de mar, peso promedio 2,8 Kg. Se nota fusión y compresión de cuerpos vertebrales.Foto: VeHice.
Salmón coho, adulto, agua de mar, peso promedio 2,8 Kg. Se nota fusión y compresión de cuerpos vertebrales.Foto: VeHice.

Chile: A través de análisis multifactorial y un seguimiento, se pueden conocer los factores de riesgo que causan las deformaciones musculoesqueléticas en salmónidos, para prever o corregir ese factor.

Dedicados a la patología de peces, con foco desde su inicio en la formación de un equipo técnico centrado en la histopatología, y que hoy en día ha logrado complementar su propuesta de valor con otras técnicas diagnósticas como es el caso de la imagenología, patología clínica, nutrición, entre otros, el laboratorio VeHice ha abierto su camino aportando valor a la salmonicultura no solo en Chile, sino que también en competitivos mercados como Noruega, Canadá y Reino Unido.

Marcelo Vera, gerente comercial de VeHiCe comenta lo dinámico de la propuesta de la empresa y de su rol dentro de la investigación aplicada en la industria. “Si bien hacemos diagnóstico de patologías comunes (infecciosas y no infecciosas), nos hemos especializado también en patologías que no son de fácil diagnóstico, como por ejemplo cataratas oculares, deformaciones musculoesqueléticas, melanosis musculares, intoxicaciones, acortamiento opercular, entre otras, problemáticas que los últimos años, han sido motivo de intensiva investigación por las empresas acuícolas y que generalmente tienen causas multifactoriales, es decir, no tienen un factor etiológico específico. Cuando investigamos este tipo de patologías, recomendamos hacer un seguimiento en el tiempo, para poder evaluar cuando comienzan a presentarse estas patologías y monitorear los factores de riesgo conocidos”.

“La histopatología entrega información valiosa en el diagnóstico de estos casos, ya que permite observar microscópicamente la arquitectura de los tejidos y el tipo de cambios patológicos que se generan, esto acompañado de técnicas histoquímicas especiales, inmunohistoquímica, hibridación in situ, química sanguínea, radiología y a veces análisis complementarios como son detecciones específicas de enzimas, proteínas, patógenos, factores nutricionales u otras características de interés, logramos obtener datos cruciales que pueden llevar a determinar la o las causas de las patologías. Esto nos ha permitido aclarar problemáticas de la industria que son muy complejas”, recalca el profesional.

En el caso de las patologías de deformaciones, que ha sido un gran tema dentro del último tiempo en la industria, el profesional explica que entre los factores de riesgo más importante están: la presencia de metales pesados, la temperatura o la calidad del agua a la que están expuesto los peces en etapas tempranas, también menciona los manejos reiterativos en el ciclo productivo o tipos de dietas administradas. “Todo esto se incluye en el seguimiento y se realizan correlaciones entre los factores, los hallazgos que nuestros análisis nos muestran a través del tiempo y cuando estos comienzan a observarse. Al final del seguimiento, podemos deducir que factor se vio alterado y en qué etapa del ciclo productivo. Esto es muy útil para la industria, para prever o corregir ese factor de riesgo y mejorar en los siguientes ciclos”, argumenta Vera.

Las deformaciones musculoesqueléticas son una problemática que ha crecido año a año en la salmonicultura. “Esta problemática ha sido estudiada en peces en muchos trabajos científicos a nivel mundial, por lo que se ha descrito la patología asociada a algunos factores de riesgo, sin embargo, aún queda mucho por dilucidar. Con respecto a temas relacionados a deformaciones y patologías musculoesqueléticas nosotros trabajamos con la asesoría permanente del Dr. Eckhard Witten, Biólogo evolutivo e investigador experto quien es uno de los científicos con mayor número de publicaciones sobre patologías musculoesqueléticas a nivel mundial. La industria se ha vuelto más intensiva, ya que al mejorar en aspectos genéticos y al intensificar la producción, los peces crecen más rápido, teniendo estas poblaciones productivas mayores requerimientos. La demanda de ese pez que crece más rápido es diferente, por lo que se vuelve más susceptible a sufrir de este tipo de alteraciones durante su ciclo”, menciona el gerente comercial.

Entre otros, internamente han estudiado el efecto de la temperatura del agua en etapas tempranas de desarrollo en salmón Atlántico, en donde se pudo determinar que este fator es de alta relevancia en la presentación de deformaciones. “Hemos evidenciado que, al aumentar la temperatura en etapas tempranas de desarrollo, los peces tienden a presentar una mayor prevalencia de deformidades (alteraciones vertebrales, ausencia de septum transverso), existiendo rangos límite, en donde bajo éstos no se observan alteraciones. Muchas veces los planes productivos de las compañías salmoneras tienden a acelerar los crecimientos aumentando las temperaturas de cultivo, sin embargo, se debe evaluar el costo-beneficio de estas estrategias, considerando en la ecuación este tipo de efectos secundarios (entre otros), ya que se debe tener en cuenta que los salmónidos son peces de aguas frías”, expone el ejecutivo.

Marcelo Vera, gerente comercial de VeHice.
Marcelo Vera, gerente comercial de VeHice.

Desmedro productivo

Según Marcelo Vera, las deformaciones esqueléticas en salmón Atlántico, descritas en la literatura, corresponden a deformaciones mandibulares, de la columna vertebral y del opérculo. “Estas deformaciones producen un desmedro productivo, porque los peces deformes, por lo general, no crecen como deberían. Por otra parte, si ese pez llega a planta de proceso, tendrá una degradación de producto final. Otro impacto negativo de esta condición es la mayor susceptibilidad a enfermedades de estos peces deformes, además de los aspectos relacionados al bienestar animal que se desprenden de este tipo de patologías”, recalca.

Es por ello por lo que VeHiCe cuenta con diversas herramientas diagnósticas para pesquisar este tipo de alteraciones. “El año pasado desarrollamos un área de imagenología con equipos de Rx convencionales para peces en estadios de desarrollo mayores, y también contamos con un equipo especial, único en la industria, que tiene la capacidad de tomar imágenes radiológicas en alta resolución de peces muy pequeños, incluso salmónidos desde la etapa de primera alimentación (y poder ver si los grupos ya vienen con deformaciones desde incubación y descartar la dieta). Por otra parte, el Dr. Witten ha colaborado con nosotros con mucha transferencia tecnológica desde el Departamento de Biología de la Universidad de Ghent, en Bélgica, traspasándonos muchas técnicas tanto histológicas como radiológicas, para poder evaluar diferentes aspectos de estas deformaciones a lo largo del ciclo”, indica Vera.

En no pocas ocasiones las deformaciones esqueléticas se hacen evidentes cuando el pez ya es adulto. “Muchas veces las alteraciones no se ven a simple y vista y solo se pueden detectar con un examen radiológico o análisis histológico. En la mayoría de los casos se detecta cuando ya los peces están en planta de proceso, generándose grandes pérdidas por degradación del producto final. Es por esto, que cobra gran relevancia el poder realizar un monitoreo permanente durante el ciclo productivo de esta condición, tanto para asociar los factores de riesgo más relevantes, como también para poder estimar la proporción de individuos con deformaciones dentro de la población. Lo que permite detectar cual fue el problema y mejorar en el ciclo siguiente y a su vez estimar posibles pérdidas y tomar medidas”, asevera el profesional.

Finalmente, Vera comenta que con toda la información que han ido recopilando han desarrollado una gran base de datos y analítica, “que nos ha permitido entregarle información de valor a nuestros clientes, con respecto a prevalencias de deformidades en la industria, tipos de deformidades por estadío de desarrollo, especie, sistema productivo, etc. y cuáles son las causas detectadas de estas condiciones. Al analizar los casos, podemos generar una historia de correlación entre distintas variables y condiciones que se han ido identificando en relación con las alteraciones que se observan. A medida que vamos construyendo esa historia, vamos haciendo acompañamiento y asistencia para obtener conclusiones decidoras”, puntualiza.

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