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En la imagen se puede aprecia la forma esférica y filamentosa del virus de la influenza. Foto: micrografía © Choppin et al., 1960; Adonaite y col 2016)
En la imagen se puede aprecia la forma esférica y filamentosa del virus de la influenza. Foto: micrografía © Choppin et al., 1960; Adonaite y col 2016)

Chile: Ramón Ramírez y Sergio H. Marshall, científicos de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), publicaron un estudio donde describen un protocolo para purificar la forma “filamentosa” del ISAv, lo que servirá como base para investigar las implicancias de esta morfología que hasta ahora solo se observado in vitro.

Es sabido que el virus ISA presenta una gran cantidad de variantes HPR con diferente grado de virulencia. Morfológicamente, el virus se describe como partículas de forma esféricas con un diámetro variable de 45 a 140 nm de diámetro; sin embargo, también se ha reportado partículas de forma filamentosa sin saber aun su rol en la infección o patogénesis del virus.

Estas partículas filamentosas son de gran tamaño (hasta 700 nm de longitud), altamente pleomórficas y se encuentran en pequeñas cantidades.

Todavía no existe un consenso en cuanto a si efectivamente existen estas estructuras, lo que ha llevado a que algunos científicos simplemente lo describan solo en su forma esférica u ovoide; posiblemente por la baja carga viral en las células o por la fragilidad del virus.

Como miembros de la misma familia Orthomyxoviridae, esta morfología filamentosa se encuentra bien descrita y estudiada en los virus de la influenza (IAv), en donde se ha observado esta forma solo en estudios in vitro y en un bajo número de traspasos entre cultivos, mientras que la morfología esférica estándar permanece constante en el tiempo.

Es por eso que los investigadores Ramón Ramírez y Sergio H. Marshall, pertenecientes al Instituto de Biología y al Núcleo Biotecnología Curauma de la PUCV, decidieron dilucidar esta interrogante, desarrollando un método para aislar y concentrar las formas filamentosas del ISAv y así poder evaluar su potencial infeccioso.

El procedimiento que describen en su trabajo titulado “Identification and isolation of infective filamentous particles in infectious salmon anemia virus (ISAv)” implicó cultivar el virus en dos líneas celulares de diferentes orígenes, concentrar las formas filamentosas mediante filtración diferencial, aplicar una gradiente diferencial de purificación y la evaluación de sus potenciales infecciosos comparativos en la misma línea de origen celular.

“Concluimos que las estructuras filamentosas de gran tamaño descritas en la literatura para IAv también existen en ISAv, y aunque pueden existir en células de diferentes orígenes, están particularmente presentes en células epiteliales in vitro” destacaron los autores.

En los cultivos de células epiteliales, los investigadores fueron capaces de visualizar los dos tipos de morfologías; la filamentosa de entre 700 y 2500 nm de longitud y 70 a 120 nm de ancho, así como la esférica típica más pequeña.

Curiosamente, también fueron capaces de apreciar la forma filamentosa en cultivos celulares de origen no epitelial, pero, en baja cantidad. “No obstante, la fragilidad de estas grandes partículas filamentosas descritas constituye un problema real con respecto a la reproducibilidad del procedimiento de purificación propuesto” manifestaron los científicos, a lo que agregaron que “el significado de esto no se entiende actualmente. Las estructuras descritas son extremadamente frágiles y parecen coexistir con las partículas de virus de tamaño estándar circulares, con una infectividad equivalente, demostrado por el hecho de que cuando se llevan a cabo infecciones paralelas con cargas virales equivalentes, se observan resultados similares”.

Lea el abstract del estudio aquí.