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“Lo que hay que incluir en la normativa es el concepto de hembras de Caligus”

En C. royercresseyi hembras y machos no hay diferencias en tamaños, pero sí en la forma, por lo tanto, la Dra. Bravo plantea que no hay razón para indicar que se deben tener en dos categorías separadas a las hembras. Foto: Salmonexpert.
En C. royercresseyi hembras y machos no hay diferencias en tamaños, pero sí en la forma, por lo tanto, la Dra. Bravo plantea que no hay razón para indicar que se deben tener en dos categorías separadas a las hembras. Foto: Salmonexpert.

Islas Feroe: En base a los resultados de una investigación, la Dra. Sandra Bravo plantea que se debe hacer un cambio normativo en Caligus, para no hacer distinción entre hembras grávidas y no grávidas.

En línea con nuestra misión de contribuir al conocimiento de nuestros lectores, Salmonexpert estuvo presente de forma exclusiva en la más reciente versión del Sealice Conference, evento científico que reunió a más de 200 personas en la capital de Islas Feroe.

A pesar de la distancia, fueron varios los chilenos que participaron presencialmente ya sea con presentaciones orales o poster.

Durante el último día, fue la Dra. Sandra Bravo, investigadora de la Universidad Austral de Chile, la encargada de cerrar la participación de los científicos chilenos especificadamente en la sesión de manejo, políticas y legislación.

En su charla titulada “Gender differences in the abundance of Caligus rogercresseyi after the application of an anti-sea lice treatment”, la Dra. Bravo dio a conocer los más recientes resultados de su estudio que incluso propone un cambio de paradigma en torno a la actual regulación en nuestro país.

Cambio normativo

Considerando que el conteo de Caligus incluye las categorías: hembras grávidas u ovígeras, adultos móviles (machos + hembras no grávidas) y chalimus (en esta especie no existen pre adultos), su investigación muestra que al hacer la distinción entre hembras grávidas y no grávidas se puede subestimar el conteo de las mismas.

“En C. royercresseyi hembras y machos no hay diferencias en tamaños, pero sí en la forma, por lo tanto no hay razón para indicar que se deben tener en dos categorías separadas a las hembras ya que se pierde un porcentaje de hembras que finalmente igual van a desarrollar sacos con huevos”, explicó la científica de la UACH.

Y es que luego de recolectar información histórica desde el año 2006 y adicionar datos entre 2021 y 2022 de un total de 17 centros, los resultados en el conteo de piojos luego del tratamiento con distintos antiparasitarios evidencian que entre el 56-93% del total de parásitos son hembras, y de este total, entre un 11-52% se clasifican como hembras no grávidas.

“Con la cópula de un solo macho, se pueden tener generar hasta 11 generaciones de sacos, por lo que depende del tiempo en el que se realice el muestreo si la hembra tendrá o no tendrá sacos. Pero hay una fracción de la población que se está perdiendo para efectos de manejo y de estudios epidemiológicos”, declaró Sandra Bravo.

Con esto, sus conclusiones plantean que la normativa debiera incluir en el conteo concepto de hembras en general.

“Lo que hay que incluir en la normativa es el concepto de “hembras” en general, tengan o no tengan sacos, porque insisto, va a depender del tiempo en que se muestree si las encontramos con saco o sin saco. Es súper importante tener datos lo más reales posibles para que se represente lo que está ocurriendo en terreno”, finalizó la experta.

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