Saltar al contenido principal
Imagen aérea de PFA. Imagen: Mowi.
Imagen aérea de PFA. Imagen: Mowi.

Chile:  La incorporación de nuevas tecnologías es de suma importancia para la obtención de los objetivos productivos trazados por el proyecto, a lo que se suma que profesionales que se desempeñan en la instalación, están cursando el Diplomado de RAS de la UACh. 

Con una inversión de más de US$13 millones, Mowi Chile continua trabajando en la segunda etapa de su Piscicultura Fiordo Aysén (PFA) ubicada en el Fiordo Aysén, implementando nuevos procesos productivos y capacitando a su equipo mediante diplomados impartidos por la Universidad Austral de Chile.

El proyecto tiene dos etapas de ejecución. La primera contempló principalmente la construcción de las áreas correspondientes a la incubación (ovas) de hasta 40 gramos, lo que concluyó a fines del año 2019. En tanto, hace aproximadamente un mes finalizaron la segunda etapa del proyecto que corresponde a la construcción de una unidad de cerca de 3.000 m3, de estanques para peces de hasta 100 gramos.

“PFA es una de las pocas pisciculturas 100% autónomas energéticamente, ya que se abastece de energía renovable no convencional. Ambas etapas de construcción incorporan tecnología RAS que permite optimizar los ciclos productivos y hacer aún más eficiente esta piscicultura”, explica Pedro Figueroa, gerente de Producción FW de Mowi Chile. 

Para Mowi Chile, la incorporación de nuevas tecnologías es de suma importancia para la obtención de los objetivos productivos trazados por el proyecto. Tanto es así, que han continuado incorporando tecnologías que le permitirán seguir automatizando procesos, con lo que esperan durante los primeros años de operación del proyecto producir más de 7 millones de smolts.

Capacitación

Uno de los aspectos más importantes de esta iniciativa, es la capacitación necesaria de todo el equipo responsable de la PFA. Es por esto que gran parte de los y las profesionales que se desempeñan en la instalación, están cursando el Diplomado de RAS dictado por la Universidad Austral de Chile.

“Este es uno de los hitos más importantes de este proyecto. Estamos muy contentos con los resultados que se van obteniendo y queremos seguir participando para desarrollar, aumentar las competencias y el conocimiento de nuestro gran equipo de trabajo”, indica Pedro Figueroa.

Debido a su tecnología de alto nivel, PFA se constituye como una unidad productiva de alto atractivo para profesionales de la región de Aysén. Esperamos poder atraer a todos los talentos del área, para que se acerquen y se especialicen en tecnologías RAS de cultivo de salmón, que están marcando tendencia a nivel mundial.

Pedro Figueroa.
 Pedro Figueroa, gerente de Producción FW.
Pedro Figueroa, gerente de Producción FW.

Importancia regional

La implementación de la PFA responde al plan estratégico de la compañía que busca completar el ciclo productivo del salmón: desde la ova, hasta el producto final, dentro de la región de Aysén.

Figueroa explica que, en general las pisciculturas en la región de Aysén son de tipo flujo abierto o de libre paso del agua, con temperaturas muy bajas, lo que genera ciclos muy extensos de cultivo de 16 a 20 meses desde que los peces salen a comer.

“Esta situación es muy poco eficiente y caro. La recirculación permite manejar temperaturas que pueden llevar a tener ciclos de agua dulce de 10 a 11 meses, lo que le da mucha fluidez a los m3 disponibles. Por otra parte, que una piscicultura RAS se abastezca de energías renovables permite un ejercicio productivo amigable con el medioambiente y, por tanto, más sustentable y, segundo, porque la energía es uno de los principales costos de operación en pisciculturas RAS”, detalla el representante de la empresa.

Además, a juicio de Figueroa, la ubicación de la PFA es estratégica, ya que permite cargar peces directamente desde la piscicultura a los barcos, lo que reduce emisiones y optimiza tiempo y recursos. La instalación proveerá prácticamente toda la demanda de smolts de nuestros centros.

Protocolos sanitarios covid-19

Durante el año pasado Mowi Chile debió suspender los trabajos de la piscicultura debido a la detección de casos positivos de covid-19 en algunos de sus trabajadores, al respecto Pedro Figueroa, dijo que “desde el principio de la pandemia comenzamos a trabajar nuestros protocolos de la mano con la autoridad sanitaria, lo que ha sido de gran ayuda”.

“Una de las medidas más significativas sin duda ha sido el mantener una estricta logística de traslado del personal Mowi y contratistas que viaja desde la región de Los Lagos a los centros de cultivo de la región de Aysén, por vía marítima y con examen PCR negativo al día”, agrega.

Para el ejecutivo, el departamento de Salud y Seguridad Ocupacional (SSO) ha hecho un tremendo trabajo en este aspecto, a través de campañas permanentes de búsqueda activa de casos que les ha permitido pesquisar a tiempo a los positivos y evitar así brotes de índole laboral. “La compañía no se ha quedado ahí y ha comenzado con una campaña muy potente para trabajar los efectos psicológicos y emocionales que ha dejado la pandemia, a fin de dar asistencia oportuna a los miembros del equipo y a sus familias”, finalizó Figueroa.

Lea también: