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Unánime: Senado aprueba ley de transparencia y sanciones por fugas de peces

La Ley aumenta significativamente las exigencias ambientales a la salmonicultura. Foto: Oceana Chile.
La Ley aumenta significativamente las exigencias ambientales a la salmonicultura. Foto: Oceana Chile.

Chile: La normativa obliga a las empresas productoras a transparentar datos sobre uso de antibióticos, antiparasitarios, mortalidades y producción. Además, sanciona fuertemente el escape de salmones.

A través de un comunicado de prensa, la organización de conservación marina Oceana destacó la aprobación en el Senado del proyecto de ley que exige mayor transparencia a la industria salmonicultora, calificándola como “un gran hito” que aumenta significativamente las exigencias ambientales al sector.

“Es hora de que la industria salmonicultora empiece a hacerse cargo de sus externalidades, luego de años en que se negaron sistemáticamente a proporcionar datos sobre uso de antibióticos y antiparasitarios. Las empresas siempre usaron todas las herramientas legales con el fin de retrasar lo más posible la entrega de información cuando se solicitaba vía Ley de Transparencia”, afirmó Liesbeth van der Meer, directora ejecutiva de Oceana Chile.

Desde la organización señalan que el proyecto de ley viene a subsanar lo anterior, obligando Sernapesca a publicar el uso de antibióticos, mortalidades y sustancias químicas por ciclo productivo en el portal web de la institución.

Además, el proyecto busca establecer fuertes sanciones económicas por cada salmón que se escape, así como también fija medidas dirigidas a prevenir su ocurrencia, cuyos impactos en la fauna nativa están ampliamente registrados por estudios científicos.

Desde 2014 en adelante, “Oceana ha solicitado la información sobre uso de antimicrobianos por empresa, encontrándose en cada oportunidad con la fuerte oposición de las salmonicultoras, las que alegaban que la entrega de datos afectaba sus derechos comerciales y económicos. Cada año, la ONG debía recorrer un largo camino judicial que involucraba a las Corte de Apelaciones y Suprema, e incluso al Tribunal Constitucional”.

“Cuando finalmente lográbamos obtener alguno de los datos, ya habían pasado cuatro años desde la solicitud, lo cual era poco práctico porque no permitía una evaluación del comportamiento ambiental de cada una de las empresas, ya que esos salmones ya ni siquiera existían. Pese a los múltiples y conocidos impactos que genera la salmonicultura en Chile, el uso de sustancias que dañan los ecosistemas de la Patagonia no era de conocimiento público y así difícilmente se podía exigir mejores estándares a la industria”, aseveró van der Meer.

La directora ejecutiva de Oceana recalcó que "una vez que el proyecto se convierta en ley, podremos saber el comportamiento sanitario de cada empresa, permitiendo a los consumidores tomar mejores decisiones e incentivar a las empresas a disminuir el uso de químicos en el proceso de cultivo del salmón".

Luego de la aprobación por parte del Senado, la Cámara de Diputadas y Diputados deberá revisar las modificaciones al proyecto realizadas por la Sala antes de promulgarse ley.

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