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Imagen referencial de piojo de mar.
Imagen referencial de piojo de mar.

Reino Unido: Científicos de Escocia y Chile identificaron genes en la piel de salmones parasitados con Caligus rogercresseyi que posiblemente pueden explicar la resistencia a la infestación con el parásito.

Los piojos de mar parasitan al salmón uniéndose a su piel o aletas para de tejido o sangre. Esto conduce a heridas abiertas que pueden facilitar la entrada de otros patógenos, causando un impacto negativo significativo en el bienestar animal.

A pesar del uso extenso de tratamientos químicos y no químicos, su impacto en la salmonicultura ha aumentado en los últimos años, y algunas poblaciones de piojos han sido reportadas como resistentes a los productos químicos más utilizados para el control terapéutico.

Por lo mismo, el conocimiento de la interacción entre el salmón y el piojo de mar puede ayudar a diseñar estrategias de prevención y tratamiento más efectivas. Por lo tanto, se han realizado esfuerzos para caracterizar la respuesta del pez a la infestación con el parásito y así lograr entender como mejorar la resistencia del hospedador.

Frente a esta problemática, estudios del ARN (transcriptoma) pueden resaltar genes específicos, vías y redes involucradas en la interacción huésped-parásito, que finalmente lleven a la identificación de posibles genes de resistencia o QTLs.

Expresión genética 

Fue así como un trabajo en conjunto de la Universidad de Edinburgo, Escocia, la Universidad de Chile y Aquainnovo evaluó y comparó el transcriptoma de la piel del salmón Atlántico parasitado con Caligus en los lugares de adhesión del parásito y piel la “sana”. También determinaron las diferencias en la expresión génica de animales con diferentes niveles de resistencia al parásito.

Las vías y genes identificados pueden ser objetivos para estudios futuros dirigidos al desarrollo de nuevos tratamientos, vacunas o estrategias de prevención”.

Robledo y col., 2018

En el estudio, 2.668 presmolt salmo salar (136 gr peso promedio) fueron infestados con copepoditos de Caligus. Luego de 8 días, se tomaron muestras de piel sana y del lugar de adhesión del parásito de 21 animales seleccionados debido al nivel de infestación y crecimiento presentado durante el ensayo. Las muestras de piel se sometieron a secuenciamiento de ARN.

Como resultado, los investigadores descubrieron que, en los sitios de unión del parásito, hubo un aumento de la expresión de genes involucrados en diversos procesos del sistema inmune como: respuesta inflamatoria, producción de citoquinas, activación del complemento y señalización de TNF y NF-kappa B; junto con una activación de la reparación tisular.

Por otro lado, los animales con algún grado de resistencia presentaron enriquecimiento de las vías genéticas relacionadas con la actividad natatoria, la disponibilidad de hierro en la sangre y los receptores que modulan el reconocimiento de patógenos y la respuesta inmune.

A la luz de sus resultados, los expertos indicaron que “las vías y genes identificados pueden ser objetivos para estudios futuros dirigidos al desarrollo de nuevos tratamientos, vacunas o estrategias de prevención”.

Por último señalaron que sus datos se pueden asociar a estudios genómicos para identificar genes con el potencial de mejorar los programas de selección genética enfocados en el mejoramiento de la resistencia a la infestación por Caligus.

Revise el estudio titulado “Gene Expression Response to Sea Lice in Atlantic Salmon Skin: RNA Sequencing Comparison Between Resistant and Susceptible Animals” aquí.