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Evalúan presencia de genes de resistencia en aves asociadas a áreas salmonicultoras

Ave “zarapito de pico recto”. Foto: Pablo Cáceres.
Ave “zarapito de pico recto”. Foto: Pablo Cáceres.

Chile: Científicos chilenos descubrieron bacterias multirresistentes y genes de resistencia en el ave acuática migratoria “zarapito de pico recto”, especie que habita zonas de Chiloé donde se desarrolla la salmonicultura.

Investigadores de la Universidad Austral de Chile publicaron recientemente un estudio en el que intentaron dilucidar cómo la actividad humana y la salmonicultura en Chiloé podrían influir en la dispersión de bacterias resistentes a los antimicrobianos (ARB) y de genes de resistencia (ARG).

Al mismo tiempo evaluaron la presencia de ARB y ARG en el ave acuática migratoria “zarapito de pico recto” (Limosa haemastica), como una forma de estudiar la huella de antibióticos en la vida silvestre asociada a la actividad humana.

Para ello, los expertos tomaron muestras tanto de sedimentos como de la microbiota intestinal de estas aves en la bahía de Pullao, que se encuentra dentro de un área salmonicultora importante sin un gran desarrollo humano en la costa, y en la bahía de Caulín, donde habita una pequeña comunidad de personas y un centro de salud y donde el centro de cultivo más cercano se encuentran a una distancia de 20 km.

Fenotipos multirresistentes

En sus resultados, los expertos no encontraron diferencias significativas en cuanto a la ocurrencia de ARB y ARG en ambas bahías, ni en muestras de sedimento ni en las muestras de microbiota de las aves, hecho que atribuyeron al bajo número de muestras utilizadas.

Sin embargo, hallaron ARB multirresistentes en sedimentos de la bahía que rodea las operaciones de acuicultura (Pullao), así como una mayor ocurrencia de ARB y ARG. Todas las bacterias fueron susceptibles a florfenicol y dos aislados presentaron resistencia para OXT (oxitetraciclina) en Pullao. Otros aislados presentaron resistencia a ENR (enrrofloxacino), CFP (cefoperazona), CXM (cefuroxima) y CN (gentamicina).

“Nuestros resultados también refuerzan los hallazgos previos de ARG (contra los antibióticos utilizados en la salmonicultura) en sedimentos lejos de las áreas de acuicultura, destacando que la huella de antibióticos puede extenderse más allá de la influencia geográfica de las fuentes de antibióticos y transferirse a la vida silvestre”, explicaron los investigadores.

Antibióticos utilizados el 2020

Según el último informe de Sernapesca sobre el uso de antimicrobianos en la salmonicultura, durante el 2020 en la fase de agua de mar la industria utilizó florfenicol (98%), oxitetraciclina (0,8%), tiamulina (0,5%) y tilmicosina (0,02%).

Muestras

En cuanto a las muestras recolectadas desde las aves, un 87% mostraron al menos una ARB, siendo el 63% multirresistente y algunas de ellas con una alta patogenicidad potencial, no obstante la frecuencia del fenotípico multirresistente fue comparativamente más alto en aves de Caulín.

La combinación más común de fenotipos multirresistentes en aves fue contra ERY (eritromicina), CXM y FFC en la bahía Caulín, mientras que ERY y CXM fue en la bahía Pullao.

Frente a este hecho, los científicos sostuvieron que es muy probablemente que estos resultados hayan sido debido a “residuos de antibióticos trasladados por la relevante velocidad de corriente asociada a los ciclos de mareas en el canal de Chacao después de más de veinte años de tratamiento con antibióticos en el estuario de Reloncaví, con la asociación más común que incluye la resistencia a dos de los tres antibióticos más utilizados en la acuicultura chilena”.

Con todo lo anterior, los autores concluyeron que “nuestros resultados refuerzan la idea de que la huella de antibióticos puede extenderse a escala mundial y más allá de la influencia geográfica de las fuentes de antibióticos, especialmente en entornos costeros donde las aves migratorias actúan como reservorios y como posibles propagadores de la resistencia a los antibióticos”.

Lea el abstract del estudio titulado “Upraising a silent pollution: Antibiotic resistance at coastal environments and transference to long-distance migratory shorebirds”, aquí.

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