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Gerente de Operaciones de Ragn-Sells Bergen, Tomas Nesse. Foto: Ragn-Sells.
Gerente de Operaciones de Ragn-Sells Bergen, Tomas Nesse. Foto: Ragn-Sells.

Noruega: El tratamiento comprime aproximadamente 110 cajas de salmón con tapas por hora, resultando en una espuma de poliestireno que se convierte en un nuevo material, entrando en la economía circular.

En el departamento de Ragn-Sell en la ciudad de Bergen, un compresor de tornillo danés garantiza que las cajas de salmón noruegas se reciclen en material nuevo y se conviertan en parte de la economía circular.

Las cajas de salmón están fabricadas con un tipo de poliestireno llamado EPS, producto plástico con un tiempo de descomposición de más de 50 años. Si termina en la naturaleza, el viento se asegura rápidamente de esparcirlo en el mar.

“Estos productos a menudo se queman, pero con esta máquina es posible reciclar las cajas de salmón”, dice Tomas Nesse, gerente de operaciones de Ragn-Sells Bergen, en un comunicado de prensa y según informa el medio asociado a Salmonexpert, Kyst.no. 

La máquina de la que habla es de fabricación danesa y se llama Runi Skrukomprimator. Desde mayo de 2018 se encarga del reciclaje de cajas de salmón en el centro de residuos de Rådal, un poco al sur de Bergen. Está diseñada con un embudo extraíble, especialmente desarrollado para la alimentación manual de cajas de salmón y comprime aproximadamente 110 cajas con tapas por hora.

Derretido en cubos

“Durante la producción, las cajas de salmón se muelen y se soplan en un silo. Desde el silo, la espuma de poliestireno pasa a un tornillo que presiona ésta espuma. Así es como todo se funde en pequeños cubos que se cargan en pallets para la venta”, explica Nesse.

Una caja de salmón promedio pesa en promedio alrededor de 600 gramos, lo que significa que hay aproximadamente 1.666 cajas por tonelada.

“Cuando tenemos entre 15 y 20 toneladas de poliestireno prensado, lo expulsamos. 15 toneladas corresponden a poco menos de 25.000 cajas de salmón. En lo que va de año, hemos enviado 103 toneladas de poliestireno prensado”, detalla Nesse.

Apoyo al medio ambiente

La alternativa al reciclaje es quemar la espuma de poliestireno y producir nueva. Nesse da a conocer que los beneficios ambientales de usar el compresor de tornillo son excelentes: “La espuma de poliestireno tiene poco peso y gran volumen. Al molerlo y presionarlo en cubos, se transporta un tonelaje mucho mayor en automóvil, lo que a su vez salva el medio ambiente”.

El EPS (poliestireno expandido) consta de un 98% de aire y un 2% de poliéster, y es un material resistente y ligero.

“Nuestra espuma de poliestireno se convierte en un nuevo material y entra en la economía circular. Además, esto genera puestos de trabajo aquí con nosotros, y nuestros empleados saben cómo usar la máquina para obtener el mejor producto posible”, concluye el gerente de Operaciones.

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